Aguirre visita los huertos de ocio en la finca Caserío de Henares
La presidenta regional, acompañada en su recorrido por el alcalde de San Fernando de Henares, animó a los madrileños a solicitar huertos ecológicos como los 239 que la Consejería de Medio Ambiente pone a disposición de los vecinos del Corredor del Henares.
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Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, acompañada por la consejera de Medio Ambiente, Ana Isabel Mariño, y con el alcalde de San Fernando de Henares, Julio Setién, entre otros, visitó ayer parte de la finca Caserío de Henares, con especial atención a los llamados huertos de ocio, que definió como "una actividad extraordinariamente interesante" y animó "a los madrileños que quieran estar más en contacto con la naturaleza a que vengan aquí, se apunten a estos huertos ecológicos y se dediquen a cultivar legumbres, verduras y frutos (...)".
En esta finca, centro de educación ambiental de la red regional ubicado en pleno Parque Regional del Sureste, los huertos de ocio suponen la actividad más demandada de todas las que se organizan desde el Caserío de Henares. Tanto es así que acceder a uno es bastante complicado, dado que las personas a las que se les adjudicó uno en su día se esfuerzan en cumplir con los requisitos cada vez que se enfrentan al fin del trienio por el que se conceden inicialmente. De esta forma, hay vecinos del Corredor que trabajan su huerto desde hace 15 y 20 años de forma ininterrumpida, mientras la lista de espera apenas se mueve. El Gobierno autonómico lleva ofertando desde el año 1988 estos terrenos a los madrileños y desde entonces han tenido lugar once convocatorias públicas.
Esta iniciativa aúna el carácter social y ambiental, ofreciendo estos huertos a los ciudadanos para que puedan cultivarlos de manera particular, dando la oportunidad de disfrutar de un ocio saludable, al tiempo que se fomenta la agricultura ecológica. En total, hay 239 huertos de 250 metros cuadrados cuya explotación está cedida en arrendamiento por la Comunidad de Madrid a ciudadanos de la zona empadronados en San Fernando de Henares, Coslada, Torrejón de Ardoz, Mejorada del Campo o Alcalá de Henares. Cada hortelano, que paga 15 euros mensuales, puede disponer del terreno por un periodo de 3 años. Los huertos incluyen una caseta para herramientas y una llave de paso conectada con el sistema de riego.
Durante su paseo por los huertos, la presidenta recibió las explcaciones de Joaquín Puebla, coordinador del Caserío, y dialogó con algunos de los hortelanos. Al final, destacó lo interesante de un programa "que sirve para acercar la naturaleza a los ciudadanos que viven en las urbes y que tienen pocas oportunidades de estar en contacto con este milagro de la naturaleza que es la simiente, el crecimiento, el que la semilla se tenga que pudrir para que salga el cultivo que se pretende...".
Los hortelanos piden más seguridad
Julián Barra Yagüe y Ester González Niño son dos de las personas afortunadas que desde hace años cultivan su propio huerto de ocio. El primero, cosladeño, lo disfruta desde hace 9 años, sembrando y recolectando todo tipo de hortalizas, verduras y legumbres. Barra Yagüe, quien manifiesta en primer lugar que está "encantado" con la posibilidad de disponer de esta parcela, afirma que es una actividad "desestresante" y que la cosecha da para comer muchas personas productos frescos y ecológicos. También Ester, vecina de un huerto cercano, recalca el especial cuidado que ponen para que todo sea "cien por cien natural". Ella trabaja su huerto desde hace 12 años. Ambos señalan que no es difícil que te renueven la licencia cada tres años, "siempre que cumplas con las normas". De hecho, insisten que desde la finca Caserío de Henares son muy exigentes y les hacen cumplir muchos requisitos, pero entienden que son necesarios porque es la forma de que el sistema funcione bien. "De hecho, hay mucha gente que empieza y lo deja enseguida porque requiere un trabajo constante -expresa González Niño-. Yo vengo bastante, pero con hacerlo un par de veces por semana o los fines de semana es suficiente".
El objetivo de este programa de educación ambiental es que los ciudadanos, así como las asociaciones, disfruten de los huertos poniendo en práctica, como condición indispensable, la agricultura ecológica, una gestión ambiental sostenible y siempre con riego por goteo. Los hortelanos también están obligados a cultivar el huerto dentro del período agrícola, así como a participar en el cuidado de lindes y zonas comunes.
Ester y Julián están contentos con el programa, si bien se quejan de que últimamente roban en los huertos y consideran que habría que mejorar la vigilancia. Por otro lado, piden que se permita hacer barbacoas. Porque, al fin y al cabo, "lo más bonito de esto es venir y compartir el tiempo con la gente de los otros huertos", concluye Ester Gónzález.







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