Ángel Cano: "Defendemos una ensañanza plural, democrática, laica"
El docente y sindicalista de UGT analiza en qué consisten los recortes que se vienen denunciando en la educación pública Comunidad de Madrid y comenta la contribución de los centros sanfernandinos y cosladeños en las protestas.
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La lucha del gremio de la educación contra los recortes acometidos en la enseñanza está compuesta de miles de rostros anónimos. Uno de ellos es el de Ángel Cano, que con una veintena de años dedicada a la educación asegura que conoce bien los vericuetos del problema de los recortes. Además, como miembro de la Junta de Personal Docente de UGT-FETE y coordinador del mismo sindicato en la zona este de Madrid -ocupación que le hizo abandonar hace más de un año su puesto de profesor en el centro cosladeño Luis García Berlanga-, es también un perfecto sabedor del alcance de las protestas en Coslada y San Fernando de Henares. Su testimonio es indispensable para comprender qué pide el sector educativo y las razones de su pelea.
P.- ¿Los recortes en educación son algo nuevo o es un problema que viene de antes?
R.- Viene de antes. Por ejemplo, desde 2008 hasta ahora, en Primaria se ha perdido casi un 10 por ciento de la plantilla de profesores a base de subir la ratio del número de alumnos. Esto ha sido constante desde el curso 2007-2008 y ha sido progresivo, por lo que la gente se ha ido acostumbrando a esos recortes, aunque ha habido siempre muchas protestas. En Secundaria, el año pasado hubo alguna movilización de huelga, pero no tuvo mucho éxito a pesar de que se perdieron 1.500 interinos en plantilla y se subieron las horas. En las instrucciones de principio de curso, en julio, se calcula que han sido unos 3.200 profesores los que se han recortado, lo que contrasta con los 90 millones de euros que desde el año pasado entraron en vigor en desgravaciones fiscales para la enseñanza privada, por los uniformes que compran los padres, por el tipo de enseñanza que se paga… En resumen, son 90 millones que se dan a la enseñanza privada y 80 millones de recortes a la enseñanza pública.
P.- ¿Cuáles pueden ser las consecuencias de estos recortes?
R.- Lo que se pretende es un cambio de modelo educativo. Escuchando por la radio a Arias Cañete, decía que no iba a haber recortes en educación y sanidad, que se podían gestionar mejor y se preguntaba también por qué tenían que estar gestionadas por lo público si lo privado podía hacerlo mejor. Hoy en día, la mayoría de los centros concertados los llevan empresas constructoras, hosteleras, que han visto un filón económico en este sector. Tanto sanidad como educación habían sido sectores 100 por 100 públicos, pero ahora están entrando empresas con una cesión de terrenos por 75 años y con un profesorado, en el caso de la educación, pagado por la Comunidad de Madrid. Además, aunque la ley dice que esto no debe ser así, disponen de un complemento educativo por el que los padres pagan una cantidad para que sus hijos tengan unas instalaciones determinadas. Se está dando el copago en la enseñanza madrileña, y esta es la lucha de cada día. Se está llevando a cabo un cambio de modelo, y de hecho, el peso de la enseñanza pública hace 10 años era de un 70%, y en la actualidad es de un 50%, frente al otro 50 de la privada.
Es un modelo que abarata los costes, que da beneficio a un sector empresarial para ellos muy activo y, lo más importante y lo que la gente no ve, se está creando un modelo de ciudadano. Los alumnos que van a la enseñanza pública se educan con una pluralidad de modelos en el que el enfoque de las clases de los profesores transmite esa pluralidad. En la privada o concertada, es el director el que contrata a los profesores. Ese director tiene una ideología determinada, y si los profesores se salen de ese ideario, no siguen al año que viene. Se está creando una escuela neoliberal de ciudadanos, en el sentido puro y duro. Por eso, sindicatos como UGT defendemos una enseñanza plural, democrática, laica, con unos pilares importantes en los que se siente la justicia social.
Las que más van a pagar los recortes van a ser las familias, pero éstas están en la inopia y con mentiras constantes por parte de los medios de comunicación que dicen que esto es asunto de los profesores. Hay que darse cuenta que con estos recortes no hay tiempo para hacer guardias y no se pueden cubrir las bajas temporales de los profesores cuando, por ejemplo, se casan. Eso pasa en la Secundaria, pero también en la Primaria o la Infantil, donde los niños todavía tienen problemas de educación esencial y de control de esfínteres. Quien no está en la educación no se da cuenta de esto, pero los recortes repercuten en los desdobles, en las profundizaciones, en los que peor están formados y, en resumen, en la calidad de la enseñanza. Muchos compañeros están dispuestos a trabajar las 20 horas para que se readmitan a esos 3.200 profesores que ahora han sido siempre útiles para el sistema educativo y ahora parece que no hacen falta.
P.- ¿Cuál es la situación de la Comunidad de Madrid respecto a la de otras comunidades?
R.- Tanto Castilla La Mancha como Madrid son las comunidades punteras en recortes y las que van a marcar el modelo para el futuro Partido Popular que gobierne España. Nos choca que entre los propios miembros del PP, en micrófonos que se han quedado abiertos, se haya criticado la postura de Esperanza Aguirre preguntándose por qué una mujer tan de derechas puede hacerles perder la mayoría absoluta. En Castilla y León, donde el PP gobierna desde hace muchos años, se respeta el decreto del 94 de la organización de los centros. Por eso decimos que estos recortes son ilegales, porque una ley no puede ir en contra de otra de rango mayor. Tampoco lo han hecho otras del PP como Extremadura, Murcia… No se pueden justificar los recortes por el hecho de que se estén haciendo en otras comunidades.
Se puede recortar de otras cosas: gastos políticos superfluos, gastos militares… No tiene sentido que, por ejemplo, se destinen casi 100 millones de euros a publicidad de la propia Comunidad de Madrid y se hagan estos recortes. Estamos en un momento de crisis y los profesores ya han recortado sus salarios en un 8% por el recorte al funcionariado. ¿De qué vale hacer una Ley de Autoridad para los profesores cuando luego se les cuestiona su autoridad llamándoles vagos?
P.- ¿Y cuál es la situación concreta en Coslada y San Fernando?
R.- Coslada y San Fernando son muy activas y en ellas se han dado unas de las huelgas más altas de la Comunidad, con un 70 y un 80%. En Coslada, la Primaria ha estado más floja porque era la primera vez que se les convocaba y había cierta división en el personal, no entendían por qué cuando se recortó en Primaria no hubo estas movilizaciones. En San Fernando estuvo muy bien, con un 60 ó 65%, y en institutos como el Ferrán Clúa hubo un porcentaje del 89 ó 90 por ciento.
P.- ¿Los problemas en estos municipios son idénticos a los de resto de Madrid?
R.- Sí. Los colegios dependen de las instalaciones de los ayuntamientos y de personal de la Comunidad. Los ayuntamientos no tienen dinero, los colegios se caen a trozos y no hay fondos para pavimentar las instalaciones, hacer nuevas edificaciones, arreglar los tejados… Estas deficiencias materiales reducen la calidad de la enseñanza.
P.- Da la sensación de que, a lo largo de las protestas, el movimiento se está desgastando.
R.- Es lógico. La Comunidad de Madrid ha hecho dos cosas que no había hecho en todos los años que llevo en la docencia. Ha dado los papeles de las nóminas a los docentes 8 días antes de pagárselas, cuando antes se daban después. Esto se hace para amedrentar a los profesores. La gente tiene problemas económicos y las huelgas salen de nuestro bolsillo. Nuestros cálculos son que la Comunidad se está ahorrando una barbaridad con nuestras huelgas.
P.- ¿Van a seguir las movilizaciones?
R.- Se va a seguir en la medida de cómo respondan nuestros compañeros y de lo que produzca ese movimiento de quemarnos en las movilizaciones. A lo mejor se plantearán movimientos algo más imaginativos, como paros parciales para que el coste sea menor, hacer más manifestaciones en vez de tantas huelgas… Esto va a ser una lucha larga. Creemos que la Comunidad no va a dar marcha atrás y que tendremos que estar todo el curso con este problema y los compañeros dirán qué es lo que están dispuestos a aguantar. Y nosotros, porque a los miembros de los sindicatos también se les descuentan esos días de huelga.
P.- ¿Se puede dar esperanza a la gente acerca de la solución del problema, dado su estancamiento?
R.- Yo creo que sí. Soy de la opinión de que si seguimos a lo largo del tiempo y seguimos con el apoyo de los padres, tendremos una posibilidad. Quizás no a corto plazo, con las elecciones, pero creo que lo que nos jugamos es mucho y que si formamos un colectivo comprometido con nuestra profesión, la educación y todo lo que defendemos, podemos conseguir las cosas, pero hay que tener tenacidad. Para el profesorado, dejarlo después de seis jornadas de protesta sería quemante y la perdición de nuestra credibilidad y de nuestro poder de convocatoria para posteriores llamadas. Precisamente, nos hemos dirigido a Mariano Rajoy para que interceda y cree un debate porque se ha de contar con los trabajadores. Queremos implicar a la cúpula nacional del PP porque creemos que no todos son iguales. Le pedimos a la gente que aguante y que desde los sindicatos estamos comprometidos en llevar las voces de los claustros a las negociaciones porque nos debemos a los trabajadores.







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