Un rayo de vida para el fútbol sala de San Fernando
A lo largo de su década de existencia, el Rayo San Fernando se ha volcado por completo a extender un deporte colectivo como es el fútbol sala por todo San Fernando de Henares.
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La temporada 2000-2001 vio cómo el sanfernandino Manuel Tébar fundó el Rayo San Fernando para hacer más fuerte el fútbol sala en la localidad. Tras ese primer curso, llegaron pronto los éxitos, e incluso se consiguió una Copa Federación en categoría juvenil. Sin embargo, hace cuatro años, el club, en una dinámica negativa, dio paso a gente nueva, con otras ideas, para que el proyecto no dejara de perder fuerza. Con aires renovados y con Javier Garrido como presidente, se retomó esa dinámica positiva y ahora los resultados son evidentes: hace 4 años, eran 4 los equipos que había y en la actualidad son entre 10 y 11 los equipos que abarca el Rayo San Fernando en todas las categorías, desde pre-benjamines hasta juvenil, escalón máximo que tiene el club. Esto es así debido a que mantener equipos federados de categorías superiores es un coste muy elevado que la entidad no puede asumir. También hay un equipo sénior en liga local. En total, unos 100 jugadores y 2 entrenadores por plantel para sustentar la estructura del club en el plano deportivo, coordinado por Teodoro Adán, la mejor persona que puede explicar los entresijos del equipo sanfernandino
Lo principal en el club es intentar conjugar la práctica del deporte con la competición. Se trata de fútbol federado, y dentro de esa limitación se intenta que todos los chicos jueguen, pero al ser un club privado, los padres exigen también competición. A partir de la categoría de alevines entra más en juego la selección, pero en el club la idea es que todos los chavales encuentren su hueco: “Solemos doblar equipos en todas las categorías, formando unos más competitivos y otros para el resto de chicos. Tampoco hay una presión para lograr resultados, porque el mejor resultado que podemos tener es que los chavales se sientan a gusto, tengan un ambiente de grupo, hagan deporte, y que se inculquen una serie de valores sobre la competición. Si conseguimos esto, nos damos por satisfechos”, asegura Adán. El objetivo es que ningún niño se quede sin hacer deporte, y en algún caso en que la familia del jugador no puede pagar las cuotas porque atraviesa una situación económica delicada, es el propio club quien asume el coste del pequeño.
Para inculcar esos valores, se intenta seleccionar a monitores que sean pedagogos y que, aparte de tener la mejor cualificación técnica, contacten con los chavales y les inculquen esos valores de solidaridad, grupo, esfuerzo, unidad y de primar el equipo ante la individualidad…porque estas enseñanzas quedan para toda la vida.
Se trabaja desde pequeños a los jugadores y se forman equipos a la edad de 4 o 5 años, grupos que se intentan mantener hasta lo máximo posible. Pero el fútbol hace demasiada competencia, y son habituales los casos en los que los jugadores, tras unos años, abandonan el fútbol sala para jugar al fútbol 11. Este año, el Rayo San Fernando ha dado un salto de calidad con el acuerdo firmado con el Caja Segovia-Rivas Atlantis, un equipo filial de Caja Segovia, uno de los cuadros históricos que milita en la División de Honor española. Este acuerdo de colaboración ha permitido que este verano tres jugadores juveniles hayan hecho la pretemporada con la plantilla del equipo segoviano, con todos los gastos pagados. De esta forma, cuando los jugadores acaban su andadura en el juvenil del Rayo San Fernando, tienen la opción de poder progresar en su carrera dentro del fútbol sala y no congelar su evolución. Incluso ya se está pensando en sacar un equipo conjunto en categoría cadete y juvenil.
Teodoro Adán es una figura muy importante en este entramado, por su condición de coordinador deportivo. Su labor es seleccionar a los monitores, dotarles de los medios e instalaciones necesarias, estar en contacto con los equipos y los chavales, organizar amistosos para la pretemporada, hacer un seguimiento de todas las categorías y los chicos y estar en contacto con los entrenadores. De esta forma, intenta encauzar todos los problemas que pueda haber en un equipo y ejerce de nexo de unión entre padres y entrenadores, dos conceptos que para Adán, “deben estar siempre separados”. Por eso, cuando un padre tiene un problema, es él la persona a quien ha de contárselo y es él la persona que lo transmite a una comisión deportiva que se encarga del asunto.
Desde su posición, piensa que en San Fernando hay interés por el fútbol sala, pero cree necesario que la unión haga la fuerza y que, en lugar de varios equipos que hagan la guerra por su cuenta, exista un solo equipo, representativo del municipio, que reúna la fuerza y la visibilidad de todos en un solo conjunto. Pero, ¿qué decir a las personas que ven al fútbol sala como el hermano pequeño del fútbol 11? “Hoy en día, el fútbol sala es un deporte moderno, bien estructurado, donde tienes que tener unas cualidades que muchos jugadores de fútbol no tienen. En fútbol sala, el equipo es muy solidario, de mucho esfuerzo y en el que los jugadores no paran de correr y en cinco minutos requieren el cambio. Además, tiene jugadores técnicamente muy dotados y de una gran rapidez mental”, apunta Adán.
El club disputa sus partidos en el polideportivo municipal, que el Ayuntamiento de San Fernando de Henares cede de forma gratuita: “Tenemos unas instalaciones de primer nivel”. No obstante, la gran cantidad de equipos de diferentes deportes están dejando las instalaciones algo pequeñas, y en alguna ocasión los jugadores han tenido que entrenar en las pistas del exterior, con el consiguiente engorro que conlleva, sobre todo si se hace en invierno. Con todo esto, la relación con el consistorio sanfernandino es muy buena (“nos ayudan en todo lo que pueden”) y la subvención que éste les concede, que ronda los 3.000 euros, puede significar un 30 o un 40 por ciento del presupuesto total de la entidad.
El tema del presupuesto es un punto delicado, ya que además de la subvenciones, está formado por las cuotas de los padres y los patrocinios. Hasta el año pasado, las cuotas mensuales se determinaban en función de los patrocinios obtenidos, de tal forma que se estimaba la cantidad a pagar con el objetivo de cubrir los gastos. El año anterior, varios patrocinadores se cayeron a última hora, y se tuvo que hacer malabarismos para poder hacer frente a los pagos. Por eso, aún a sabiendas de que el momento no es el más propicio, este año se han aumentado las cuotas a los padres para que no se repita la historia.
Este año, los resultados deportivos del Rayo San Fernando han sido diversos, pero siempre positivos. No se ha logrado ganar ningún título, pero ha habido equipos que se han clasificado para las semifinales de la Fase de Campeones y para la semifinal de Copa, hechos muy meritorios en una comunidad de tanta solera en lo que se refiere el fútbol sala como es la Comunidad de Madrid. Lo más positivo para la cúpula del equipo, que los chicos aprendan y que no haya problemas. Y en ese aspecto, creen que el trabajo está hecho. ¿Las expectativas para los próximos años? “Crecer en la medida de lo posible e intentar convencer a las autoridades municipales de que el club necesita un equipo que apoye el Ayuntamiento y el Patronato, y que sea la identidad del fútbol sala en San Fernando”, asegura Adán. Mientras tanto, pueden disfrutar del espectáculo armonioso y táctico de este bello deporte a partir del mes de septiembre, cuando el Rayo San Fernando comience otra temporada dispuesto a llevar el nombre de su municipio por todo Madrid junto a la bandera del fútbol sala.







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¡¡Suerte vecinos!!
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