¿Síndrome postvacacional? No, gracias
Se sufre en San Fernando de Henares y allí donde se goza del privilegio de tomarse unas vacaciones. Hay quienes lo califican de enfermedad, pero en general no es más que el malestar que produce el retorno al estrés cotidiano.
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En estos días de vuelta a la rutina, de reencontrarse con nuestros puestos laborales y de dejar atrás la etapa estival, surge un concepto que cada año está más presente en los medios de comunicación y en la conversación de la calle: el síndrome postvacacional. Estoy seguro de que también se padece y se habla de ello en San Fernando de Henares.
Este síndrome, de reciente tipificación, responde en cierta manera al modo de vida que desarrollamos en la actualidad. Podríamos definirlo como aquellas situaciones estresantes que generan la incapacidad de readaptarse a la vida rutinaria (aunque otros psicólogos prefieren calificar el proceso directamente como una enfermedad).
Todo comienza con un malestar general. La persona que padece este síndrome se sentirá triste, desganada, con escasa motivación para desempeñar sus labores, aparecerá la sensación de dolor muscular, mareo o cansancio e incluso taquicardias e irritabilidad. Enumeradas estas características cualquiera puede pensar que ha padecido este síndrome, pues es una colección de caracteres muy generales, pero no deben preocuparse, es algo “normal” que además solo dura unos pocos días.
El síndrome puede tomar un matiz más peligroso en aquellas personas con una marcada inestabilidad emocional o que no se sienten plenamente integrados en su puesto laboral. En casos más extremos puede aparecer insomnio o angustia vital, lo que se traduce en algunos casos en agresividad en un primer momento que posteriormente evolucionará en un proceso depresivo mayor. Es en estos casos en los que el síndrome puede requerir apoyo terapéutico, aunque tranquilos, no es lo normal.
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