La biblioteca Rafael Alberti de San Fernando de Henares, abierta 18 horas diarias
La Biblioteca Central Rafael Alberti adapta su horario desde el lunes 11 a las necesidades de los estudiantes universitarios, que se enfrentan a los cuatrimestrales.
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Acabadas las navidades, la comunidad universitaria se prepara para los exámenes de febrero.Como viene siendo habitual, la Biblioteca Central Rafael Alberti amplía sus horarios de apertura con el fin de facilitar a los estudiantes de San Fernando de Henares un espacio de estudio en condiciones óptimas. Las excusas en este sentido no serán válidas si los resultados no son exitosos.
De esta manera, de acuerdo con la demanda, las salas de estudio de la Rafael Alberti permanecerán abiertas de lunes a viernes durante 18 horas ininterrumpidas, de 8 de la mañana a 2 de la madrugada. Así mismo, la campaña de apoyo a los estudiantes incluye la apertura los sábados de 8 a 14 horas y de 16 a 2 de la madrugada, mientras que los domingos abrirá en horario matinal, de 8 a 14 horas.
Desde el Ayuntamiento de San Fernando de Henares aseguran que, a pesar de la relativamente pequeña población de San Fernando, es sorprendente la amplia demanda del servicio aumentado de biblioteca por el sector universitario. Javier Corpa, concejal de Cultura, definió la campaña como “el granito de arena” del equipo de Gobierno en colaboración con “todos los estudiantes del municipio”. Respecto al horario escogido, Corpa expresó que supone “un gran esfuerzo por parte del Ayuntamiento. Una vez hablado con muchos de los estudiantes de nuestro municipio, creemos que hasta las dos de la mañana era la hora propicia, el horario necesario”.
ESTUDIAR, UNA CUESTIÓN DE ORGANIZACIÓN
Ahora, que los jóvenes sanfernandinos aprueben, dependerá de otros factores. Desde www.ensanfernandodehenares.es queremos recordar algunos consejos habituales de los expertos. Primero, la planificación diaria, que empieza por llevar con nosotros todo lo necesario para estudiar. Además, es mejor perder cinco minutos y comprobar que cada jornada cumplimos con el plan que nos autoimponemos. Al entrar en materia, es preferible comenzar por los puntos importantes. Es un error querer ir cogiendo ritmo con los contenidos fáciles, sobre todo cuando no hemos sido constantes durante todo el curso y ahora el tiempo apremia. Eso sí, no es buena idea afrontar un reto en el que uno no confía en absoluto. La sensación de fracaso frustra y acaba por minar la moral. Por eso, si necesitamos ayuda, no dudemos en pedirla. Sí es interesante dar un vistazo general a toda la materia a la que nos enfrentamos.
Resumir y apuntar ideas que nos ayuden a recordar es uno de los mejores consejos. Además, no acumular demasiados papeles: cuantos menos y más ordenados, mejor. En este apartado, una vez más, saldrán favorecidos quienes se hayan tomado más molestias cotidianas en la toma y archivado de apuntes y material desde el principio del curso.
Otros detalles interesantes que ayudan: escoger los momentos en que nuestra energía es más alta. Hay gente madrugadora y gente que prefiere las tardes. Tampoco hay que olvidar reservar algún tiempo de ocio y diversión diaria, mejor para esas horas en que nos sentimos más flojos, pues ambas cosas requieren menos concentración. El lugar de estudio debe ser adecuado. La biblioteca, por ejemplo, es un espacio ideal. No es buena idea ponerse con el estómago lleno, es mejor haber superado el tiempo inmediato a la ingesta de las comidas importantes del día, cuando la somnolencia suele aparecer y dificulta lo concentración.
Las recomendaciones son muchas, pero sólo son útiles cuando el estudiante quiere de verdad aplicarse.







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