Sergio de la Cruz

Redactor

Tras el casi universal sueño frustrado de convertirse en jugador de fútbol, entró hace ya tres largos años por primera vez en la facultad de Ciencias de la Información de la UCM, ese edificio del cual le dijeron que estaba basado en la estructura de una cárcel sueca. Actualmente, cumple una pena de cinco años por el delito de cursar Periodismo. Una cárcel en la que uno se mete y tira las llaves al fondo del océano: una vez dentro, ya no puedes (mejor dicho, quieres) salir de ella. Tiene sus sinsabores, sus infortunios y sus inconvenientes, pero a quién le llega esa llamada y siente la obligación de cumplir esa pena, concibe esa cárcel como unas vacaciones.

Sabía de antemano que no era un mundo fácil el del Periodismo, pero aunque se ha llevado algún que otro traspiés, siempre se ha levantado con la mejor de las sonrisas (no tan bonita como la de Brad Pitt, pero sí mi mejor sonrisa).

Su trayectoria profesional se reduce a soportar a los profesores en sus clases y las escasas prácticas dentro de su cárcel sueca, pero ha pedido un permiso para probar suerte en los portales ensanfernandodehenares.es y encoslada.es, donde espera demostrar que ya es de hecho un periodista.