Azmara Calleja

Redactora jefa

Me licencié en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid allá por 2003. Compaginé un plan de estudios horroroso con las llamadas becas y prácticas, que en esta profesión se prolongan sine die y sin remuneración hasta alcanzar un sueldo, en el mejor de los casos mileurista. Como eterna becaria logré colarme un tiempo en el diario ABC, en la Cadena Ser, la agencia Europa Press o la desaparecida Localia TV. ¿Aprendí? Claro, incluida la parte indigna de esta profesión, que por desgracia es grande. Aún así no me rendí.

Caí en la trampa del los másteres sobrevalorados (es curioso que un redactor cobre una miseria y pague una media de 9.000 euros en posgrados). Estudié Radio y Televisión. Por suerte me enseñaron lo que en su día esperé aprender en la facultad. Tras un tiempo deambulando por el mundo de las productoras audiovisuales y la televisión, recordé que lo mío es escribir.

Sin detallar más mi trayectoria profesional -que es dispar y entretenida-, acabé topándome con este proyecto, en el que creo (unos días más que otros, también hay que decirlo). Porque el futuro de la profesión es incierto, hoy vive un proceso de transformación determinado por la democratización que Internet nos ha proporcionado. En cualquier caso, un proceso que prefiero vivir en primera línea, hasta que el cuerpo y el bolsillo aguanten.